De manera frecuente, a muchas personas les resulta difícil diferenciar el alzhéimer y la demencia, por lo que es importante dejar claro que ni el alzhéimer es demencia, ni la demencia es única y exclusivamente alzhéimer.

Por ser términos que pueden hacer dudar, a continuación explicaremos detalladamente en qué consiste el alzhéimer y la demencia, sus diferencias, y los factores de riesgo que tienen en ambos casos.

¿Qué es el alzhéimer?

El alzhéimer es una enfermedad neurodegenerativa, progresiva, y que no tiene cura. Al ser una patología cerebral, causa problemas en la memoria, la forma de pensar, el carácter o la manera de actuar.

Las personas mayores que padecen esta patología tienen una esperanza de vida tras ser diagnosticados de entre 10 y 15 años, ya que, aunque existen tratamientos que puedan frenar su evolución, como hemos dicho, el alzhéimer no tiene cura. Esta enfermedad puede presentar complicaciones respiratorias, como infecciones, además de accidentes cerebrovasculares, que pueden llegar a causar el fallecimiento de quien la padece.

Aunque es más usual que lo padezcan personas mayores, el alzhéimer puede aparecer también en edades más tempranas, siendo un alzhéimer prematuro y que, generalmente, son casos hereditarios.

¿Qué es la demencia?

Como hemos mencionado, la demencia no es sólo alzhéimer, aunque sí es el tipo más frecuente de demencia en personas mayores.

Detalladamente, se considera demencia al deterioro natural de las capacidades cognitivas en los adultos mayores tras haber alcanzado cierta edad, manifestándose, generalmente, a partir de los 65 años. Cuando alcanzan esa edad y comienzan a sufrir de demencia, la atención y supervisión debe ser constante, requiriendo ayuda en todo momento ya que pierde sus facultades y la percepción de la realidad.

¿Cuáles son las grandes diferencias entre ellas?

Aunque tanto el alzhéimer como la demencia senil son trastornos neurológicos de tipo irreversible, la primera y más importante diferencia es que el alzhéimer sí es una enfermedad, en este caso neurodegenerativa, mientras que la demencia consiste en una pérdida progresiva de las capacidades mentales, como la memoria, por causa del envejecimiento, o por otras patologías que la provoquen, como pueden ser tumores, o enfermedades como el alzhéimer. Se desconoce la causa del alzhéimer, pero puede ser relevante la herencia genética de la persona. Además:

  • La demencia, por su lado, no causa la muerte del paciente, mientras que la evolución del alzhéimer sí acaba con el fallecimiento, como hemos dicho previamente.
  • No todo el mundo diagnosticado con alzhéimer tiene demencia, ya que este síntoma puede aparecer más tarde.

Factores de riesgo en ambos casos

Como hemos explicado a lo largo del artículo, las causas o factores de riesgo en el alzhéimer no están probados, aunque en ambos casos se comparten varios:

  • La edad. En la demencia es fundamental, ya que se genera a partir de una cierta edad; y aunque hemos visto que se puede diagnosticar alzhéimer precoz, generalmente también surge en personas mayores o ancianos, por norma general a partir de los 65 años de edad.
  • Factor genético. El historial familiar o genético puede hacernos vulnerables a estos problemas, ya que una persona con familiares que hayan padecido o alzhéimer o demencia senil tendrá más posibilidades de sufrirlo que una persona que no tenga antecedentes de este tipo.
  • Lesiones de cráneo o cerebrales. Se ve cierta relación en el caso de las personas que han tenido accidentes cerebrales, como ictus, o lesiones por fuertes golpes en la cabeza. Es recomendable proteger siempre nuestra cabeza al hacer deporte para evitar impactos fuertes en esta zona.
  • Estado de salud general. No cuidar nuestro estado de salud, tanto físico como mental, puede hacernos propensos a tener este tipo de problemas. Ejercitar el cerebro con ejercicios cognitivos puede ser de gran ayuda para evitar o retrasar la aparición o el desarrollo de demencia.

Tanto en el alzhéimer como la demencia, los familiares y personas cercanas a los ancianos afectados son también víctimas. El cuidado y la atención constante, además del conocimiento acerca de cómo tratar a personas que tienen estos problemas, son esenciales para que los ancianos tengan una vida feliz.

Desde mSoluciona Granada aconsejamos contar con profesionales de cuidado de mayores para apoyarnos y poder dar el cuidado que merecen nuestros mayores.