Las fases de la alimentación de los bebés se diferencian notoriamente de las de niños de una edad algo mayor. Como es lógico, las características específicas de esta alimentación preocupan a los padres, y es absolutamente necesario que las conozcan para cuidar a sus bebés de la forma más adecuada posible. Por lo tanto, vamos a ofrecer una breve perspectiva sobre cuáles son las fases de la nutrición en esos niños de tan corta edad, que aún se hallan en la etapa más temprana y tierna de la infancia.

Entre los 0 y los 24 meses (o sea, los dos años de edad) la alimentación de un niño conoce una evolución específica que la diferencia notablemente de las demás fases de la infancia. Por ello vamos a pormenorizar de una manera clara, precisa y delimitada las variopintas etapas de que hablamos.

Fase de los 6 meses a 1 año

Esta es la también conocida como fase transicional, y se caracteriza por una de serie de rasgos esenciales y definitorios:

  • A partir del medio año, la lactancia ya puede no ser suficiente para una adecuada nutrición del niño. Por lo tanto, ya no sólo se le proporcionará leche materna o leche fórmula adaptada para lactantes, sino también otros alimentos sólidos de índole complementaria. Así, se puede responder a la lógica demanda nutricional del bebé, y además crearle unos hábitos saludables de alimentación diaria.
  • Entre los 7 y 9 meses, además, el niño comienza la masticación rítmica. Ello se produce aun cuando el bebé carezca de dentadura o no haya completado aún su primera dentición. Por lo tanto, en esta fase es necesario aportarle alimentación semisólida, y no limitarse a los líquidos como leche, papillas y potitos. Así, por ejemplo, ya se le podrá administrar comida en pequeños trozos. El método Baby Led Weaning consiste en enseñar al bebé a comer, y fue ideado por el nutricionista estadounidense Gil Rapley: consiste en que el niño aprenda a comer él solo con pequeños trozos semisólidos, para así fomentar su autoconfianza y evitar actitudes de rechazo melindroso de los alimentos.

Fase de los 13 meses a los 2 años

Dentro de las varias fases de la alimentación de los bebés, esta es la denominada fase del adulto modificado. A medida que se desarrollan y perfeccionan las destrezas psicomotoras del niño, este puede alimentarse ya de una forma muy similar a la de los adultos. Además, es la etapa de la vida en que se va consolidando el gusto de la persona para las comidas.

Lo conveniente en esta etapa concreta es ir ampliando el radio de la alimentación del bebé de forma paulatina y creciente, de forma tal que a los 2 años de edad pueda alimentarse como los adultos, excepto por aquellos alimentos que puedan suponerle riesgo de atragantarse (recuérdese que se halla todavía en una fase de dentición incipiente) o por determinadas alergias e intolerancias alimentarias del niño.

Es la etapa de la sustitución del biberón por el vaso y la taza, y también el momento en que el bebé aprenderá a usar los cubiertos.

Sin embargo, es preciso tener muy en cuenta que, a lo largo de todas las etapas reseñadas, la leche sigue desempeñando una función absolutamente cardinal y fundamental en la nutrición del bebé. Hasta los dos años, es fundamental mantener la leche materna en la alimentación infantil. Cuando tal leche no pueda ser administrada, es preciso darle al pequeño leche de continuación, que es una variedad de leche elaborada a partir de leche de vaca, pero adaptada a la evolución del organismo del bebé.

Las fases de la alimentación de los bebés se hallan pues, condicionadas por la evolución psíquica, física y fisiológica del niño, y es básico conocerlas.