A medida que envejecemos, nuestras facultades cognitivas, así como nuestra actividad neurológica, van disminuyendo hasta cierto punto, y no mantienen ya la vitalidad de antaño. Los juegos de memoria para mayores son una excelente manera de conservar un cierto vigor de estas facultades, o bien de retrasar los síntomas de las dolencias y problemas que en avanzadas edades atacan a la cognición, uno de cuyos principales atributos es, precisamente, la memoria.

La gimnasia mental, el ejercitar la mente, es especialmente necesaria en las edades provectas, al igual que lo es mantener una buena forma física. Ambas modalidades, junto con una activa vida social, forman parte de lo que se conoce como envejecimiento activo y saludable, que no es sino un modo de mantenerse en el mejor estado de salud posible para evitar los problemas y dolencias de la tercera edad, o bien minimizar sus consecuencias en la medida de lo posible.

Existen juegos de memoria muy variados y muy fácilmente accesibles (algunos de ellos, son incluso gratuitos a través de Internet). Algunos son tan básicos y conocidos como determinados juegos de mesa que ejercitan el cálculo mental o las asociaciones de la mente. Otros son juegos inventados ex profeso para la gimnasia mental.

Beneficios de los juegos de memoria para mayores

Los múltiples beneficios que reportan estos juegos a la capacidad mnemónica y facultades cognitivas del anciano se pueden compendiar fácilmente y dan una idea de su gran potencial. Para conocer este, es muy útil que sepamos de los diversos tipos de memoria existentes:

  • La memoria sensorial  e inmediata. La memoria de aquello que acabamos de ver u oír, las semejanzas y desemejanzas entre las cosas que estamos viendo, etc. Esto es fundamental porque el envejecimiento neurológico y cognitivo afecta a la memoria a corto plazo, aunque no medie síndrome alguno. La memoria sensorial o inmediata dura lo que dura la propia estimulación del sentido afectado. Los juegos de memoria para mayores también estimulan este tipo de memoria.
  • La memoria a corto plazo, también conocida como memoria operativa. Permite recordar hasta nueve elementos durante un tiempo máximo de quince segundos. Los que mejor se recuerdan son siempre el primero y el último. Como ya hemos apuntado, la memoria a corto plazo resulta la más afectada en los procesos de envejecimiento del cerebro.
  • La memoria a largo plazo. Es la más compleja, pues incluye el pensamiento abstracto, los conocimientos complejos, los recuerdos, etc, y abarca diversos tipos: memoria procesal (procesos aprendidos, como por ejemplo la conducción de un automóvil), semántica (es la de almacenamiento de datos), y episódica (suerte de autobiografía cerebral del individuo: por ejemplo, recordar lo que se ha hecho días antes). Esto también viene estimulado por los juegos de estrategia (como el ajedrez), los de cálculo matemático (como el sudoku) o los juegos narrativos en que cada jugador cuenta una historia.

Ejercicios de memoria para mayores

Los juegos de memoria para mayores son, como ya hemos dicho, de diversos tipos, y todos ellos estimulan con gran eficacia la memoria del adulto mayor. Veamos algunos de los tipos más conocidos:

  • Juegos de cálculo matemático: juego de naipes de la escoba, siete y medio, el acueducto, sudoku…
  • Juegos de asociaciones mentales: por ejemplo, el veo veo, los juegos de diferencias entre varios dibujos aparentemente iguales (lo que estimula tanto la agilidad mental propia de la memoria a largo plazo, como la memoria sensorial e inmediata), etc.
  • Juegos de semántica. Por ejemplo, los crucigramas, los juegos de formar palabras como el scrabble, etc. Son excelentes para ejercitar la memoria a largo plazo, sobre todo en su vertiente semántica.
  • Juegos de estrategia. Los juegos como el ajedrez, el stratego, etc, son también muy beneficiosos para la memoria, y concretamente para los tres tipos esenciales de memoria.