Las caídas en mayores son un problema considerable, pues dan lugar a diversos problemas y complicaciones, e incluso poseen un índice de mortandad. La Organización Mundial de la Salud (OMS) las tiene en cuenta como causa de roturas, problemas crónicos, discapacidades, y fallecimiento de muchos ancianos en el mundo, pero así no se detectan y previenen todo lo que debieran. ¿Por qué?

En la exploración física habitual de los médicos no se incluye una valoración de las caídas, o los pacientes afectados no hablan de ello. Algunos sencillamente atribuyen este tipo de accidentes a un proceso normal de envejecimiento, por lo que no les conceden la menor importancia. Todo lo referido son errores, pues la peligrosidad potencial de las caídas en ancianos ya se halla fuera de toda duda. En esta falta de información de los ancianos a los profesionales sanitarios a propósito de sus caídas, influye también un miedo, generalmente infundado, a que se limiten sus actividades en la vida o que se les interne en una institución residencial u hospitalaria.

Consecuencias de las caídas en ancianos

Estos accidentes en las personas de edad avanzada provocan diversas secuelas que es preciso tener en cuenta, para que seamos conscientes de cuán importante es prevenir las caídas:

  • Lesiones, que son más graves por la pérdida de calcio y de masa muscular y el envejecimiento de huesos y músculos.
  • Incapacidades. Por la mayor fragilidad física de la persona anciana, la lesión puede derivar en discapacidades, y, por lo tanto, en la pérdida de autonomía personal y en un limitación forzosa e irreversible de la actividad diaria del paciente.
  • Además, las caídas pueden generar en la persona mayor un síndrome psíquico de miedo a nuevas caídas, con todo lo que ello implica: la severa autolimitación de la actividad física del anciano, con secuelas dañinas para su salud tanto mental como somática. He aquí otra razón poderosa para prevenir las caídas en mayores.

La epidemiología de las caídas en ancianos puede rastrearse en estos inquietantes datos:

  • En torno al 30% de los mayores de 60 años, sufre al menos una caída anualmente. El 35% en los mayores de 75, y el 50% en los mayores de 80. Son porcentajes ciertamente a tener muy presentes.
  • La mortandad en caídas se incrementa de manera auténticamente exponencial por encima de los 75 años.
  • Dos tercios de los ancianos que se caen volverán a sufrir otra caída en los próximos seis meses.

Causas de tener caída

Pero otra forma de que conozcamos y sepamos afrontar y evitar este problema, es que sepamos sus causas fundamentales:

  • Con la edad avanzada, se altera el sentido del equilibrio, localizado en el oído interno.
  • La pérdida de vista y oído propias de la tercera edad también contribuyen a aumentar el riesgo de caídas.
  • La pérdida de elasticidad y los problemas musculares, óseos y de las articulaciones, son otro factor que puede ser detonante de las caídas.
  • El deterioro de la cognición y de la orientación producido en la edad anciana por razones varias (accidentes cerebrovasculares, demencias, problemas circulatorios, etc).
  • Los problemas como enfermedades crónicas y otros trastornos más o menos frecuentes en las personas ancianas.
  • Problemas de envejecimiento neurológico, entre los que se incluye la pérdida de reflejos.

Además, hay que tener en cuenta estos datos:

  • Los lugares donde más caídas se producen son el dormitorio, el cuarto de baño y la cocina.
  • El descenso por escaleras es particularmente peligroso.
  • La mayoría de las caídas se producen en lugares cerrados, no necesariamente en la calle.

Consejos para evitar las caídas

Se puede evitar estos accidentes siguiendo unos sencillos consejos:

  • Usar calzado antideslizante, y si es necesario, bastón con antideslizante en la contera. En casos en que sea preciso, emplear un andador.
  • Instalar antideslizantes en la bañera y el cuarto de baño.
  • Instalar barras de agarre en varias zonas de la casa.
  • Emplear un ascensor en lugar de las escaleras.

Con estos consejos, será mucho más fácil prevenir las caídas en mayores.